Hernias del Disco

 

¿QUÉ ES UN DISCO INTERVERTEBRAL?

El disco intervertebral es una estructura en forma circular que se encuentra entre dos vértebras y sirve para brindar flexibilidad a la columna vertebral, funcionando como almohadillas, cojinetes o amortiguadores durante los movimientos.
El disco intervertebral se encuentra formado por una estructura central llamada “núcleo pulposo”,  el cual circundado por un tejido fibroso,  por lo que se le denomina “anillo fibroso”.

 

Se muestra los componentes de un disco intervertebral: 1 Una estructura dura y fibrosa "Anillo Fibroso, que bordea y protege a una estructura central 2, que corresponde al Núcleo Pulposo que es una estructura muy importante en el efecto de amortiguación que tiene el disco. Cuando por aumento de presión en el disco se produce una fisura o resquebrajadura del anillo fibroso 3, se producirá una distensión del núcleo, aumentando la presión en todo el disco, haciendo que una parte del mismo protruya o produzca un abultamiento hacia atrás 4.

 

¿QUÉ ES UNA HERNIA DEL DISCO  Y CÓMO SE PRODUCE?

La hernia del disco corresponde a un desplazamiento de parte del disco intervertebral hacia atrás,  produciendo un abultamiento el cual comprime a los nervios que salen de la médula espinal y en casos severos a la propia médula.

Se produce cuando existe una ruptura parcial de la parte externa del disco (anillo fibroso),  debilitando esta pared de contención,  produciéndose una distensión del núcleo,  el cual empuja la parte del disco hacia atrás,  formando un abultamiento que comprime las raíces nerviosas.

A las hernias del disco se les conoce con los siguientes nombres:  Hernia del disco intervertebral,  disco intervertebral herniado o hernia del núcleo pulposo.

1. cuerpos vertebrales;   2. disco intervertebral;    3. nervios espinales;   4. abultamiento o hernia del disco;   5. nervio comprimido por la hernia.

 

¿POR QUÉ SE PRODUCE UNA HERNIA DISCAL?

Se produce cuando hay un aumento brusco de presión en el disco, ocasionado por las vértebras superior e inferior.

Esto sucede como consecuencia de una caída,  por levantar algo pesado,  por un giro brusco,  por un trauma o por un debilitamiento que sucede con la edad.  La obesidad también puede producir aumento de presión dentro del disco. Asimismo se sabe que el fumar puede contribuir a la degeneración de los tejidos discales. 

 

¿DÓNDE O EN QUE NIVEL SE PRODUCEN LAS HERNIAS DISCALES?

El 90% de las hernias del disco, se producen a nivel de los segmentos lumbares bajos (L4-L5 o L5-S1).  Estos suelen producir dolor de espalda bajo que se irradia hacia la pierna y el pié.
Menos frecuente son las hernias cervicales (a nivel del cuello), en cuyo caso el dolor se irradiará desde el cuello hacia el brazo y los dedos.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA UNA HERNIA DISCAL?

1.-  Mediante  un examen clínico que se concentra en las características del dolor.
2.-  Resonancia Magnética,  que es el examen que brinda más información.
3.-  Mielografía.
4.-  Electromiografía,  que revela el daño del nervio, midiendo la actividad eléctrica del
      músculo.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE UNA HERNIA DISCAL?    

Hay dolor que sigue a un esfuerzo físico o trauma.  El dolor varía en relación con el nivel del disco que esta dañado:

  1. Ciatálgia: es el dolor que se irradia desde la porción inferior de la espalda, a través de la cadera o nalgas,  hacia abajo y detrás del muslo, a la rodilla y abajo hasta el pié.
  2. Sensación de adormecimiento en la pierna
  3. Pérdida del control urinario o intestinal.

La intensidad del dolor se encuentra en relación directa a la presión con la que el disco herniado presiona el nervio.

El dolor único de la espalda que no se irradia hacia los miembros puede ser producido por una hernia discal, pero también puede producirse por otras causas.

El dolor de una hernia suele empeorar cuando uno se encuentra realizando actividad física y suele calmar cuando uno descansa.  El toser, estornudar, manejar o flexionar la columna, produce aumento de la presión discal sobre el nervio,  aumentando el dolor.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DE UNA HERNIA DISCAL?

1.- En la mayoría de casos,  la hernia discal se curará con dos a cuatro días de descanso en cama y los analgésicos y antinflamatorios que le recete su médico. Dependiendo de la intensidad le recomendará terapia física. La mayoría de los pacientes responderán bien a este tipo de tratamiento.

Si con este tratamiento no hay respuesta, las siguientes alternativas serán:

2.- Cirugía: realizada bajo anestesia general, con cortes, con resección de hueso y con extracción del núcleo pulposo. Requiere hospitalización y la recuperación es lenta. Es el procedimiento indicado cuando hay patología asociada a la hernia discal o desprendimiento y desplazamiento de parte del disco.

3.- Nucleoplastía Percutánea:  esta técnica no necesita de cortes,  ni de hospitalización así como tampoco de anestesia general.  Es la técnica que viene alcanzando reconocida  aceptación y reconocimiento,  tanto por su eficiencia y buena respuesta clínica de los pacientes, así como por lo que es un tratamiento prácticamente ambulatorio.

La Nucleoplastía Percutánea se puede realizar en distintas formas: 

     A.  por tratamiento térmico que puede ser con Radiofrecuencia o con Láser.
     B.  en forma mecánica retirando una parte del disco, llamado Discoplastía Percutánea.

Todas ellas condicionan una disminución de la presión discal y alivio del dolor inmediato.

¿QUÉ OPCIÓN DE TRATAMIENTO RECOMIENDAN Y OFRECEN?

Si después de haber intentado un tratamiento médico con descanso, antinflamatorios y terapia física, el dolor o los síntomas persisten, la mejor alternativa es la Discoplastía Percutánea, donde una parte del disco será extraída mediante una aguja que ha sido introducida con mucha precisión guiada con un equipo de radiología digital con arco en C (sin mover al paciente), consiguiendo una descompresión discal.

La Discoplastía Percutánea es un tratamiento mínimamente invasivo, que no produce ningún dolor, sin riesgo de anestesia general, ya que es realizado por sedación consciente monitorizada por una anestesióloga, quién controlará la presión arterial, el pulso, la función cardíaca mediante un electrocardiograma constante y la saturación de oxígeno al respirar.  

La recuperación es bastante más rápida y menos complicada que una cirugía.   No hay cortes, ni sangrado ni suturas.   No requiere hospitalización.   El retorno al trabajo a las actividades diarias suele ser más rápido.

¿QUÉ INDICACIONES SE SIGUEN DESPUÉS DEL TRATAMIENTO?

• Reanudar su actividad habitual en forma gradual.
• Evitar levantar cualquier objeto hasta por lo menos un mes. Luego comenzar a hacerlo en forma progresiva,  debiendo evitarse para siempre los esfuerzos bruscos y desmesurados.

 
 
 
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