Este procedimiento ha acompañado al nacimiento de la Radiología Intervencionista y ha ganado gran aceptación por su eficiencia en brindar un diagnóstico.
La biopsia es realizada a través de la piel (percutáneo) desde el punto más cercano al tumor siendo la introducción de la aguja guiada con gran precisión y en tiempo real mediante fluoroscopía, ecografía o con tomografía computada. Practicamente cualquier imágen tumoral vista por algunos de estos exámenes, aún de tamaño muy pequeño, puede ser alcanzado por una aguja para tomar una muestra.
La biopsia con aguja fina (20 a 25g), permite obtener mediante raspado unas cuantas células, las cuales serán estudiadas por técnicas modernas de citopatolo- gía, la cual nos informará si las células son benignas o malignas en un paciente en que ha aparecido un tumor o en el caso de un paciente que tiene un tumor maligno y que ha sido sometido a tratamiento de quimioterápia, embolización o radiofre- cuencia y lo que se quiere saber si es tumor activo o necrosis (destrucción del tumor).
La biopsia con aguja gruesa (16 a 19g), permite obtener una muestra mayor o un cilindro donde se conserva la estructura de las células en el tejido, lo cual permitirá un diagnóstico tisular preciso, que nos dará información importante que se tomará en cuenta sobre el mejor tratamiento para el paciente.
La biopsia percutánea guiada con imágenes es muy precisa, no requiere de cortes, no necesita de hospitalización y con reincorporación a sus actividades habituales al dia siguiente. Suele ser un procedimiento bastante seguro con menos de 1% de complicaciones. Brinda un diagnóstico preciso en el 90% de pacientes.
Las biopsias percutáneas guiadas con imágenes tienen la siguientes ventajas:
1.- La guía de imágenes permite llegar al tumor, evitando estructuras vasculares y nerviosas, con más precisión que en una cirugía abierta, evitando de esta forma complicaciones mayores.
2.- Al paciente se le evita el dolor mediante una sedación consciente durante el procedimiento, asi como las cicatrices internas y otras complicaciones que pueden versa algunas veces con una cirugía abierta.
3.- No requiere de anestesia general, ni de hospitalización.