El tratamiento de esta patología comienza por el control de los factores de riesgo cardiovascular. Es decir, el control periódico de la hipertensión arterial, el estricto control de la Diabetes mellitus, una dieta balanceada para controlar el sobrepeso y evitar los niveles altos de colesterol, abandonar definitivamente el tabaco y hacer ejercicios en forma rutinaria.
En caso la enfermedad sea severa, se pueden realizas tres tipos de intervenciones dependiendo del caso.
Angioplastía con implante de stent:
Consiste en la apertura de la arteria mediante un balón para el posterior implante de un stent, que es una malla metálica que evita el cierre da la arteria. Este procedimiento se realiza a través de una aguja y con anestesia local. Se trabaja con un catéter, similar al empleado en la arteriografía y en caso no haya complicaciones, el paciente es dado de alta al día siguiente.

Inflado del balón en el interior de la placa y posterior liberación del stent periférico.
 
Antes de la Angioplastía con Stent Después de la Angioplastía con Stent
 
Oclusión aguda antes del tratamiento Control despuès del tratamiento
La otra alternativa consiste en cirugía abierta en que el cirujano le realiza un puente a la zona obstruída mediante vasos tomados de otra zona del organismo. La tercera opción consiste en el implante, por vía vascular, de células madre en la zona sin circulación y de este modo se van a crear neovasos.
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